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    SE DEVELO EL MISTERIO:

    "MARIA TUVO UN HIJO MITAD
    TERRESTRE
    Y MITAD
    EXTRATERRESTRE”

    (1ra Parte).



    Comenzaré relatando mis experiencias, de cómo y porqué llegué a tenerlas, pero, no me detendré, en situaciones borrascosas o escabrosas. Solamente diré, que vinieron a mi casa, pasada la media noche, y me dijeron que debían hacerme una "Revelación”. La "Revelación”, era: que mi hijo, era mitad terrestre y mitad extraterrestre.

    Yo, había quedado viuda hacía 4 años, después de estar 15 años casada, debido, a que mi madre estaba por morir. Me comprometió mi madre, un 28 de Octubre, con un joven de la Oligarquía, y me casó un 24 de Noviembre de 1945, o sea, que tenía 15 años, y el 28 de Octubre del año siguiente nació mi hijo.

    Al venir los extraterrestres, después de habérmelo anunciado durante todo el día, y decirme, que venían en son de paz, y que no me fuera a asustar.

    Bien, vinieron a las 12:00 de la noche y me hicieron esa "Revelación”. Al día siguiente, lo charlamos con mi hijo, y cual no sería mi sorpresa, cuando mi hijo me dice: Yo ya lo sabía, los estaba esperando, y le cuento la revelación y me dice: Yo sé como te lo hicieron, ¿Y cómo  lo sabes? le digo, y me dice: Si me enviaron para escribir un libro, cómo no lo voy a saber. Lo que sí, teneme al tanto de todo y cuándo te lleven, fijate bien en todo; cómo vienen, cómo entran, dónde te llevan, cómo visten, y le digo: Ellos me dijeron, que tenían, "transmisión mental, captación de pensamiento y dominación mental”, una pinturita.

    Me dijeron que me precisaban, para cumplir una misión, pero que primero, me quitarían unos sentidos, y a cambio, me darían otros. Como ser; aumentarme el humor, quitarme el temor, darme docilidad, quitarme el poder de analizar, razonar, etc..

    Prosigo, mi hijo, me insistía, que estuviese alerta y los vigilara, y yo le decía: Sí, cuando Ellos quieren, ya  que me dominan mentalmente, y yo, puedo mirar, escuchar, caminar, pero a veces me inmovilizan, ya sea tengo la lengua dormida, o cuando quieren Ellos que hable, y cuando no, no, y mi hijo me dice: Eso ya lo sé. Cómo proceden, cómo actúan con vos, es lo que quiero saber.

    Nadie mejor que él, para saberlo. Yo le explicaba, que a veces estaba acostada, durmiendo y era como sí, de un pulso o ya sea, mentalmente, parecía que un imán me levantara y yo como una autómata, me levantaba, y un día, lo pude experimentar muy claro. Ante la insistencia de mi hijo, me di cuenta, que yo les habría la puerta, que estaba con llave, y entraban por el comedor, mi hijo, dormía en la pieza, o sea que nunca se despertó, más bien diría, que lo dormían.

    En una oportunidad, me revisaron todo, desde el taller de electrónica, se llevaron una lámpara de radar, que mi hijo tenía, a la mañana cuando revisó, notó solo ese faltante, yo miraba, ya que Ellos me decían que venían en son de paz y al abrirle la puerta pensaba: "¡ha!, son los muchachos...”, pero esta vez vinieron con unos enanitos, que no medirían más de 50 centímetros, tenían busitos, como de nilón, color manteca, con una capucha, que les tomaba la cabeza y las orejas, dejando la cara al descubierto. La cara era color manteca, tirando a ceniza, "una especie, a los hongos del campo”, no sé si era piel, parecía esponjosa, eso sí, transpiraba, ellos son los que se ocuparon de revolver todo.

    Como traían una especie de radio, de unos 20 cm. de ancho y 30 cm. de alto y tenía una antenita, lo pusieron sobre un aparador, yo en un descuido se los quise quitar, y uno de los enanitos, saco una especie de pistola de la cintura, y me fumigó con un líquido, que se vaporizó, y yo empece a saltar y a gritar, por que me moría del frío, y a los que los traían, que eran físicamente como nosotros, los terrestres, yo les dije: ¿No me dijeron que venían en son de paz?, y me dicen, que creyeron que yo les quería quitar el aparato, y les dije que sí, que se los quería quitar, por que mi hijo me lo pidió, que quería algo de Uds., para comprobar realmente, que Uds. estuvieron, y me dicen, que ya lo va a comprobar, en su momento, y se fueron y se me cortó el frío, lo que yo pensé en ese momento, es que así debía ser, lo que tiene el extinguidor de incendio, perdón por mi ignorancia.

    La primera vez que vinieron, me dijeron: ¿Que tal María?, que es mi sobrenombre, y yo pensé, ¿cómo lo saben?, y se lo pregunté, y me dijeron, que me conocían, de antes de nacer, y yo me dije: Sí, que idiota que soy, al preguntarlo, no solo eso, me dicen: ¡Pero si siempre te estuvimos vigilando!, que yo no era desconocida  para Ellos. Sí ,siempre me sentí vigilada.

    Prosigo, a la mañana, como mi hijo insistía, en qué porqué no querían contactarce con él..., ¡claro, porque yo soy técnico, porque a mí, no me van a pasar, en cambio a vos te hacen ver y te la pintan, como quieren "Ellos”!, ¿por qué no me llevan a mí?.

    Comentaré una anécdota. Cuando mi hijo, asistía, a la Técnica, escuela en la cual, estudiaba electrónica, un día, me llaman, a una reunión, fui, ya que me citaban solamente, a mí, estaban, los Ingenieros y los profesores, me imaginé, que no era, por nada bueno. Cual, no sería, mi sorpresa, cuando me dicen, que no lo envíe más, a la Técnica, y les digo: ¿Por qué?, y me dicen: Por que su hijo, no precisa que le enseñen, él aprende sólo, y yo les digo: Sí, lo que pasa, es qué, no lo aguantan más, y me quieren echar, esa excusa. Y me dicen, ofendidos: ¿¡Cómo, vamos a hacer eso!?. A lo que me dicen: ¿Ud. no oyó, hablar de los niños pro­digio?, y les digo: Sí, no me digan, que es un niño prodigio, por que, me empiezo a reír, de ahora, hasta mañana, y me dicen: Bueno, empiece, porque lo es, pero no se lo diga a na­die, por que lo pierde, déjelo, crecer normalmente, y me di­cen: Para qué, va a gastar, dinero  inútilmente, ¿acaso Ud., no trabaja para que él estudie?..., es para que, no se sacrifique de vicio. Y yo, me dije, ¿y ahora, qué hago?, leí en el diario, que comenzaba, un curso de, Licenciado en Relaciones Publicas. Y le dije, a mi hijo, con el recorte en la mano: Te vas, y te anotás, aquí, cuando, mi hijo lo lee, me toma de los hom­bros, y me dice: Vení vieja, vení, sentate aquí, que vamos a hablar, decime, ¿vos, te volviste loca?, ¡cómo voy a ir, a ese curso!, ¿no ves, que dice: Para alumnos, con bachillerato?. Y le dije: Y a vos, que te importa, vos vas, y te anotás, y chau. Fue, y se anotó, y su sorpresa, fue tal, que concurrían, desde Profesionales, Empresarios, alumnos con bachillerato, él, era el más chico, y el único que sabía, que levantaba la mano, el que daba respuestas, y me dice: Vieja, ¿como sabías, que yo sabía?. Fin de la anécdota.

    Prosigo, y acto seguido, como a la noche, había estado garuando me dice: Vamos a ver por donde vienen, y me dice: ¡Hoy, hoy, mirá!, en la tierra húmeda, estaban las pisadas de los enanitos y las normales, y las siguió y terminaban junto a un árbol centenario de olivo, que, donde comenzaban las ramas mi hijo solía sentarse, por que al abrir los brazos hacia arriba, que eran las ramas, del grosor de una lechera de 2 litros, formaban en el nacimiento, un perfecto asiento.

    El tronco, no lo abrazaban, ni 3 hombres, del grosor que tenía el olivo. Lo incomprensible se hizo comprensible, ya que, con el correr del tiempo, supimos el porqué, detenían, suspendida en el aire, la nave arriba del "olivo”, no para trepar, ya que ellos hacían "chup”, y se elevaban hacia arriba, se introducian y cerraban la escotilla, "chaf” y a otra cosa, el olivo era fuente de energía espiritual y creo que, todo lo de Ellos, es en base a energía. Bien, satisfecha la curiosidad de mi hijo se marchó a trabajar.

    Yo le supe explicar a mi hijo, que Ellos los "Extras”, me dejan hablar, si Ellos lo creen conveniente, de lo contrario de la infinidad de veces que me llevaron..., por lógica le dejan en la memoria lo que creen, que es conveniente, y lo que no se lo borran, o bien, ya sea que una, esta totalmente imposibilitada de hablar, ya que tiene la lengua dormida, puede ver, caminar, oír pero no hablar, "muchos maridos quisieran saber el secreto”, en este relato expliqué, que me dijeron, que tenían, "captación mental, transmisión de pensamiento y dominación mental”, con solo mirarlo a uno, los emplean a esos poderes, cuando lo creen conveniente, "y en qué caso”, con un pulso, y la dominación parcial o total es lo más clásico en ellos, de allí que dicen, ¡quedó paralizada!, yo diría, impedida de movilizar tal o cual miembro, o sentido, es sistemático, efectivo para las distintas tareas que deben realizar. No digo ni que esté bien o mal, solo me limito a lo que me ordenaron, ya que años atrás, me tenían prohibido hablar del tema, hoy me sugieren escribirlo y lo hago, sin quitar, ni agregar nada. Creo que están aclarados los puntos claves, con que se ira desenvolviendo esta trama.

    Bien, prosigo, referente a mi embarazo, "embarazoso” por cierto, en una oportunidad, me di cuenta que estaba en una camilla y había tres médicos de guardapolvos blancos, 3 de cada lado de la camilla, entre varones y mujeres 6, la camilla estaba en el  piso y yo los miraba desde el suelo y uno con el pie hizo, "trac, trac...” y subió la camilla a la altura de ellos, y de allí no se más, ya que me durmieron, y no creo, fuese con anestesia, los médicos, eran todos terrestres. En otra oportunidad, me tenían sentada en una silla y había igualmente, 3 y 3 de cada lado mío, y me estaban escarbando, y no sé, qué me hacían en la cabeza, no sentía nada, como si me corrían el cabello y me tocaban el casco, como el anterior, ningún dolor, eso sí, tiesa mientras ellos hacían lo suyo. Me supieron decir: Te vamos a llevar, a mostrarte algo. Me llevaron a un lugar cruzando la "Antártida”, en ese momento yo miraba hacia abajo desde la  "nave” y veía los "hielos Antárticos”, las profundas grietas infernales, que no se ve el fin, lo que me sorprendió, fue el silencio aterrador, y creo que así, debe ser encontrarse en los planetas, "como la luna”, que aún y en ese momento, no habían descendido Armstrong, Collins y Aldrin, los 3 astronautas. Esto, lo pienso hoy, en ese momento era todo desconocido para mí.

    Quisiera, hacer notar algo, que a mí, hasta hoy me dejó intrigada, fue la primera vez, que me llevaron cruzando la Antártida, yo desde la nave me distraje,  contemplando, ese paisaje subyugante, espectacular, con la mirada me sorbía, cuanta cosa, despertaba mi curiosidad, ya que no sabía, si me volverían a llevar, tanto me ensimismaba, que perdí noción, de lo que me rodeaba, o bien ya sea, que me lo hicieron exprofeso, ya que, noté que la nave, se desplazaba, hacia una pendiente, inmensa, ya que le sobraba espacio, para deslizarse por esa pendiente, que estaba, cubierto, compacto  los costados, como quien, se introduce, entre 2 montañas, ya sea que me distraje, o bien, me hicieron alguna triquiñuela, o una distracción, inducida, ya que vi el deslizamiento, empinado y luego, no sé si se introdujo en algún precipicio, ni sé a que profundidad, estaría ya que el deslizamiento, es imperceptible, lo que sé, es que me encuentro de golpe, ante lo que yo, di en llamar, "El Paraíso”, esto es notable, no había sol, no había luz artificial, sin embargo, la iluminación, era total, era una luz divina, como la del "Aura”, pero todo, radiaba un halo, espiritual, que no dañaba la vista, como ser, la blancura, del hielo de la Antártida, que más bien es segador, yo digo que es una iluminación celestial.

    Y claro, encontrarme, en esa profundidad, con ese espectáculo, casi irreal, por eso quedé deslumbrada, anonadada, casi diría, que escrutaban, mi reacción, y bueno, si estaban expectantes, habrán acusado recibo. Prosigo, yo miraba dentro de la nave, que era todo compacto, de tableros electrónicos o con energía, con botones, luces, aparatos de todo tipo que marcaban números . Llegamos y yo pensé, si es cierto que existió el paraíso, debe ser este, el verdor, las plantas exóticas, era un oasis en medio de hielos, la temperatura templada, había lagos, lo que no vi, fueron animales, pero si ese, era el paraíso, solo debía albergar la serpiente y por ende la cobra,  vi a la altura que aquí serían los cables de la luz, un bus por el aire.

    Me depositaron en un gran campo, casi me volví loca, era una gramilla pareja, a pesar del suelo con pequeños montículos, como de 30 cm. del suelo, la gramilla, una parte color rosa, casi un lilita esfumado, otra parte, amarillo tirando a yema de huevo, también esfumado y un celeste cielo, que yo me tire y comencé a rodar, presa de una felicidad, casi un éxtasis voluptuoso, una locura nunca antes experimentada, de sentirse..., cerca del cielo, sin el peso, el cargo de conciencia, como un bebé, un ser carente del lastre de este mundo, liviano como una hoja, sin culpas propias o ajenas, un estado celestial. Y de pronto el "Extra”, luego que me dejó retozar, me dijo: Ven que te mostrare algo. Y me llevó ante unos enormes, digámosle, piletones y me dijo: Ves, de esto nos alimentamos.  Era un musgo, yo diría, si tendría que catalogarlo, creo sería el mastuerzo, por lo que conozco, es como uno que es medio serruchito y que se puede comer en ensalada, se llama "Clorella” según ellos, el musgo.

    Luego le pregunté: ¿Y como lo comen? y me dijo: Ven que te mostrare la nevera. La nevera para Ellos, para mí, era el cuadrado, de lo que vendría a ser  la cocina nuestra, cubiertas las paredes de conservadoras, en el medio, una mesa de mármol color leche, alargada, diría de unos 4 m. y en un costado, como un mostrador, pero igualmente de mármol, abrió la conservadora y sacó varios frascos, y me dijo que así lo preparaban, uno en polvo, otro melaza, otro granulado y me dice: Y para los glotones, que no pueden estar sin masticar, en  forma de rosetas. Como el maíz pisingallo, o pororo nuestro. Y me dice: El musgo se llama "Clorella”, tiene los elementos vitamínicos, que se necesitan para la subsistencia. Diré, que en esa cocina, donde estaban las neveras, no había ningún tipo de vajilla, nada de nada, las neveras con las mismas puertas que las nuestras, eso sí, color metal, y las paredes, lo poco que quedaba descubierto, estaba revestido de azulejos blancos o leche. Eso sí, no vi el cielo, ya que alcé la vista, y lo que vi, ya lo explique, era un bus, que andaba por el aire, a la altura, que sería aquí, los cables de luz. Diré qué, el "Extra” que me interiorizaba de todo, tenía un buzo negro, parecía piel de tiburón, porque transpiraba, o era húmedo, contrariamente que las dos primeras veces, que vinieron a mi casa, tenían saco y pantalón.

    Después de estas incursiones, me depositaban en mi casa, lo de depositaban, era por que me alzaban en brazos, y me dejaban en mi cama, y tardaba unos minutos para volver, a tener el potencial de mi cuerpo, y poderlo manejar, recién después que se cortaba, la inmovilidad que me producían  exprofeso, y cuando lo lograba, me ponía a llorar, de la impotencia, de no poder tener la movilidad dinámica, de mi cuerpo, para moverme, saltar de la cama, y ver que se va, y me deja, que angustia, infinita, es una desesperación incontrolable, yo ya no quiero estar más, aquí, después de ver y saber, que existe otra realidad, que no se asemeja en nada, es una paz indescriptible.

    Cual es mi sensación, "de desamparo”, una soledad que abarca todo mi ser, un vacío, vacío de espacio, de tiempo, como si estuviese sola, en este mundo ¿Por qué?, es una necesidad, de ya no ser, no estar, no querer, como estar en un inmenso desierto, un océano, estirar los brazos y no percibir nada, como si la hubiesen vaciado por dentro, estar hueca, no saber que hacer, ya que me sacaron, de mi mundo o el mundo que yo me había formado. ¿Cómo me encuentro hoy?, mi vida cambió, desde el mismo momento, en que me visitaron y luego que me llevaron, y me mostraron, otra realidad, casi diría, que esa, es la realidad, y aquí en la tierra, estamos presos, sin la posibilidad de salir, de allí, que los cerebros, pensantes quieren evadirse, hacia arriba y, es  cuando Ellos, se conectan y nos tratan de hacer ver la realidad, que nos fue ocultada. Yo me pregunto, ¿hay otra realidad?. Lo que es dramático, explicar, ser explicado, y ser entendido, en su justa, medida, digámosle, un suponer: "debí estar en determinadas, ocasiones, llamecé como se llame, arriba o abajo, es una realidad, totalmente, distinta, a la que habito, normalmente”. Interrogándome, ¿cuál es la realidad, real?, es totalmente, perturbante.

    Solamente si pensamos, que en cuestión, de minutos o segundos, después de haber, incursionado, en una dimensión, desconocida y al momento, debo insertarme, nuevamente, en mi mundo actual, proseguir, con el ritmo y tareas cotidianas, con el resto de la humanidad, es desestabilisador, amén de perturbador, contemplar, asi como asi, el cambio de estructuras, paisajes, es como estar en otra ciudad desconocida, que no le es afín. Por más de 50 años, experimentar, esos fenómenos y recién al llegar al 2.000, todo debe quedar, aclarado, especificado, relatado, ya nada, debe quedar oculto, ya que llegó la hora de la verdad. Esta es mi verdad, hablo solamente, de lo que sé y vi, no puedo hablar ni debo hacerlo, sobre lo que no sé, ni vi. Dejo en claro, que con esto, no pretendo influir, ni influenciar a nadie, solo me limito, a relatar, describir, lo que se me insta, a detallar, especificar, e informar, lo que en su momento se me fue revelado, para ser debelado, en esta ocasión.

    Prosigo, en otra oportunidad, me llevaron y me dijeron: Ven que te mostraremos algo. Me encontré, dentro de un lugar, donde había un gran rollo de alambre de púas, que rodeaba el paredón, y me dice, el "Extra”: Ven que te mostrare algo. Lo sigo y nos detenemos, junto a una puerta blindada, como las de los bancos, arriba curvada, en media luna, la cerradura con combinación y grandes pernos, la hace girar hasta que abre, y me dice: Entra, entra. Y era un gran pasillo, o mejor un túnel, que no se veía el fin, a los costados, de cada lado de la pared, y de pared a pared, sería de 2 m. de ancho, había camas, como las cuchetas, pero empotradas en la pared, de 4 pisos, había muchachos rubios, solamente con un "slip”, tenían el bello del pecho, los brazos y las piernas, rubios, y unos físicos, que jamás vi, hasta ese día, un físico que no se logra, con ejercicios, a no ser con "anabólicos”, o no sé, eran todos iguales, como "clonados”, yo diría de 20 a 25 años, tenían los ojos cerrados, a lo que, yo le dije: ¿Están muertos?, y me dice: No, "dormidos”, pero hay cuando despierten. Y me dice: Vamos. Y antes de salir, manipuló algo, que estaba en la  pared y que mantenía la temperatura ambiente, salimos y el "Extra”, sigue unos metros, y había como un mostrador, con una garita, de unos 3 a 4 m., y le hace una veña al que estaba en el mostrador, y le dice: Mi "General,” ¿con ella qué hacemos, la llevamos arriba o abajo?, y el General le dijo: No, abajo, deposítenla, en la cama, y déjenla con la luz prendida. Mientras caminábamos, yo miraba todo, era como un cuartel, todos vestidos de militar, con gorra, cada militar se movilizaba, hacia otros militares y les entregaba unos partes internos de la Institución, pero vi, que no eran como los militares nuestros, y le digo al "Extra”: ¿Qué es esto?, y me dice: Un cuartel, y le digo: No, el lugar donde estamos, y me dice: Berlín, y le di la última mirada a todo, y vi que los uniformes, eran de otro color, y la gorra otra guarda, no recuerdo más y me veo, en que me lleva en brazos me deposita, en la cama y quiere prender el velador, como le indicó el "General”, y hace, "clic, clic”, tirando de una cadenita, de bolitas metálicas, que tenía el velador, pero estaba fallada y recién, al tercer "clic”, prendía, yo, lo miraba inmóvil, y él, se apresura a irse, y apenas traspone el marco de la puerta, de la pieza, me desmovilizo, como si se me cortara la inmovilidad, pego un salto y lo corro, pero al llegar al patio, él hace "chup”..., y se eleva para arriba, yo trepo la escalera, y llego a la terraza, y veo, la inmensa, nave, en la terraza, él penetra dentro, y cierra la escotilla, yo me quedo gritando y gesticulando, como el "penado catorce”, e instantáneamente, ponen en marcha, como una sirena, con un ruido infernal, que para mí, era "electrónico, agudo, vibratorio”, yo caí de rodillas, apretando los dientes, que me los hacía rechinar, y apretándome, los oídos y la cabeza, ya que parecía, que se me irían a reventar.

    En otra oportunidad, que me llevaron, estando dentro de la nave, pude comprobar, que estando bajo el medio de la nave, no podían verme, ya que es compacto, el material. Me volví, como de costumbre, a la cama y me puse a llorar, y por consiguiente, mi hijo dormía o me lo durmieron. Diré, que este hecho, ocurrió en una pensión, que hacía un mes, que alquilábamos, ya que me dijeron, debíamos irnos urgente, una tarde..., que me fuese urgente, urgente, y yo puse dos juegos de ropa, interior y calle, para mi hijo y para mí, ya que escapé, dejando todas las luces prendidas, y que me fuese, a buscarlo al trabajo a mi hijo y nos fuésemos, por un mes, de mi casa, o sea que Ellos, vinieron donde me hospedaba, en la pensión, ya que en mi casa, se cernía un peligro. O sea, que esto ocurrió, el invierno de 1969, o sea hace más de 30 años, cuando no existían, los alimentos trangénicos, la clonación, etc..

    Lo que quisiera hacer notar, que cuando todo esto, que yo expongo, aún, no se hacía, inseminación in vitro, por lo menos no anunciados, en el mundo, y sobre los extraterrestres, poco, poco se comentaba, eso sí, una de las veces que estuvieron en mi casa, al día siguiente salió, en los diarios, que varias personas lo vieron, y que se detuvo, el Ovni, en una torre, suponiéndose, para succionar electricidad para la nave, y yo me pregunto, ¿”funcionan a electricidad”?.

    Otra, que cuando el "General” le dijo al "Extra” y que le consultó ¿con ella qué hacemos, la llevamos arriba o abajo?, y el le dijo, no, abajo. Me pregunto: ¿dónde estamos, arriba o abajo? La siguiente incógnita, o aclaración, es que en el año 1969, cuando me mostraron, los muchachos rubios en el túnel, entonces no sabía, ni estaba enterada,  de la "clonación”, hoy ya, ni me sorprende, pero esa imagen, perduró, por mucho tiempo, en ese entonces, insólita. Igualmente, que los uniformes, de los militares, eran del color habano, un poco más claro, tenían vivos rojos, al igual que la gorra en el frente, donde se calza en la cabeza, era rojo.

    Otra cosa, que entonces me sorprendió, era el alambre de púas, arrollado junto al "paredón”, pero separado de unos 40 o 60 cm. para que recorriera el vigía las demás garitas, "armados”, claro que esto, en 1969 me sorprendió, hoy ya no, pero pienso, si ese sería, el dichoso y bendito "paredón”, que estaba aislada, la gente en un país, de allí, a hoy me realicé, un sin fin de conjeturas, y ¡qué hacía yo allí!.

    Otra, fue ver, esos muchachos con ese exuberante físico, y que estaban con los ojos cerrados, y todos iguales, entonces me sorprendió, en gran manera, me preguntaba, ¿y cómo se alimentarán, y demás necesidades fisiológicas?.

    Otra, que cuando me llevaban, me hacían poner, un vestido negro, que justamente, me lo compré, por que se me hacía, era espacial, y eso que aún, no los había visto, pero por dibujos de revista..., y me lo ponía, con un cinturón también espacial, y con una gran hebilla, como de acero inoxidable.

    Otra, que cuando me supieron llevar, en una oportunidad, me puse un pañuelito, de gasa blanco al cuello, era cuando me mostraron el césped, de colores, y yo, les supe decir, como lo lograban, y me dijeron que le extraían la clorofila, para mí, era chino, la respuesta.

    Lo que me sorprendió, fue que me dijeron: Ven, que te llevaré a dar unas vueltas. Y subí a un carril, como los de las "ruedas del mundo”, que le llaman, en los parques de diversiones, solo dos personas, una delante, y otra atrás, yo, siempre detrás, igual en la nave, embaló, con todo, y subió hacia un tobogán, que luego bajó con todo, este lugar estaba pasando la "Antártida”, mi sorpresa fue, que a la velocidad, que tomaba al subir o bajar, el pañuelito de gasa, permaneció inmóvil, y yo pensaba, ¿cómo no se vuela?, en fin, cosas "espaciales”.

    Siempre me llevaban de noche, eso sí, ladraban los perros que era un contento...¿?. En una oportunidad, me vinieron a buscar, y me llevaron, siempre cruzando la "Antártida”, pero muchos lo intentaron, y fracasaron en la búsqueda...¿?. Llegamos a un lugar, como una gruta, y a partir de esa vez, siempre, me llevaron a ese lugar, o sea, en diversas oportunidades.

    Al llegar, había un "Extra” afuera, de guardia, y al bajar yo, junto con el "Extra”, el guardia, se tomó un aparatito, que tenía en el cinto, para mí, era algo magnético, lo movió de arriba abajo, me iluminó, de pies a cabeza, y dijo: Pasen. Y enfilamos hacia un ascensor, que yo, en ese entonces, nunca había visto un ascensor redondo, metálico, como de aluminio, subimos y el ascensor, contrariamente, en vez de ascender, bajó hacia abajo, no sé ni podría decir, si 4 u 8 m., ya que, de un soplo, descendimos, un descenso como un suspiro, de corto.

    Se detuvo, y yo lo seguía, al "Extra”, traspusimos una puerta, y cual no sería, mi sorpresa, que era un túnel, que no se veía el fin, las paredes metálicas, como de aluminio y lo sorprendente, fue que apenas, pase el marco de la puerta, en  el piso, una cinta transportadora, nos llevó, y el "Extra”, me detuvo de un brazo, traspusimos una puerta, que estaba a mi derecha, entramos, y había una señorita, sería de mi edad, se pone de pie, me da la mano, y me dice: María te precisamos, y le dije: Y bueno, Uds. dirán. Y después me despierto, como siempre, acostada, a veces con la luz encendida, siempre, eso era un mensaje, de que habían estado, y yo vuelta a levantarme, y ponerme a llorar, al despertarme aquí, y mi hijo a decirme: ¡Ya sé, estuvieron y te llevaron!, ¿y ahora qué pasó, no estás contenta, que te trajeron con el hijo?, ¡al final voy a creer, que ya no lo querés más al hijo!.

    En el año 1.972, querían, que mi hijo, fuese a la Antártida, por lo cual, debido, a que vi un anuncio del diario, sugerí a mi hijo, fuese a inscribirse, lo llamaron del Instituto Antártico, para realizarle las pruebas técnicas, si aprobaba las técnicas, le harían las físicas y demás.

    Cuando se inscribió, ya había 70 inscriptos. Por lo cual, mi hijo me dice: Vieja, ¡hay 70, antes que yo!. A lo cual, le respondí: Y a vos, qué te importa, qué tenés, que ver vos, con esos 70, si a vos, los "Extras”, te dicen, que debes ir, ya te facilitaran la ida, tené fe.

    Así fue, quedaron, en el camino, ya sea, por que no aprobaron, las pruebas técnicas, o las físicas etc..


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    Escudo

    Tiene el toque de antigüedad y nobleza que hacen de este escudo algo muy original. La corona representa la realeza, el cuervo a Enki y en heráldica esta ave representa a un guardián, un protector y encima este cuervo sostiene una espada con la que va a proteger a los suyos. Los dos leones de Isis, en heráldica representan valor y esfuerzo de los caballeros que han ejecutado alguna atrevida empresa, valiéndose más de la astucia que de la fuerza. En este caso son dos leones rampantes y tenantes que sostienen el escudo cuartelado con los sigils de la Corona, o los símbolos de los seres de mayor jerarquía que poseemos, los Dioses. Al centro figura el símbolo del orígen de la sabiduría hiperbórea. El lambrequín está tirado para atrás y tiene una coloración distinta y polarizada (rojo y azul) y rematamos a esta obra con nuestro grito de guerra que dice: "La decisión de ser un dios es tuya".

    Escudo de guerra

    El Águila bicéfala representa el dominio de dos lugares, se remonta su uso a las culturas humanas mas antiguas, Sumeria representó con este símbolo el dominio de oriente y occidente. Luego, este símbolo fue tomado por las culturas que le sucedieron y se estandarizó su uso. Ahora nosotros los herederos de la corona, usamos este símbolo para representar nuestra presencia tanto en este plano como en el otro.