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    Miguel Serrano o los Gigantes



    El Mito Antártico adquiere fuerza incontenible en la literatura del poeta, escritor y viajero Miguel Serrano, creador de textos mágicos como Ni por Mar ni por Tierra, La.Serpiente del Paraíso, Quién Llama en los Hielos, El Círculo Hermético, Elella-Ellael. Libro del Amor Mágico, El cordón Dorado, Nietzsche y la Danza de Siva y Las Visitas de la Reina de Saba, con prólogo de C. G. Jung.

    Dicen relación con la Antártica dos de sus más interesantes trabajos: La Antártica y otros Mitos, Santiago, 1948 y Quién llama en los Hielos, Santiago, 1957.

    El primero de ellos es la transcripción de una serie de conferencias dictadas en Chile por el autor y ex diplomático. Su portada es reveladora: un dibujo de un gigante bicorne y alado emergiendo de las blancas nieves y portando un tridente. Desde el comienzo, Serrano hace gala del sincronismo que mantiene con Poe.

    El tema de estas conferencias es el Mito en relación con la Antártica, y nos damos cuenta que el encabezado del texto, tal cual  dice Erwin Robertson, señala que «la Antártica es un mito» Serrano vinculará  numerosas leyendas en relación  al tema que nos interesa : los bellos relatos de los onas (antiguos habitantes de Tierra del Fuego), la leyenda de la Virgen de los Hielos, el continente Lemuria, el gigante de Poe y, aún, la osada idea que el gran avatar Adolf Hitler yace en el frío Antártico. Y aunque a simple vista parezca no existir relación alguna entre cada una de éstas; la hay, puesto que todas estas leyendas se refieren a los misteriosos moradores de la Antártica. He aquí otro punto donde confluye el pensamiento de estos tres autores. Serrano conoce el relato de Poe y señala en relación al Gigante Blanco: «Es que Poe conocía la leyenda de los sélcnam sobre los Jon que habitan la Isla Blanca.»" «¿O sabía también del Prisionero de la Antártica, que vive en su fondo negro, y que seguramente por esto mismo se ve blanco?»"

    Para entender quiénes eran los Jon y a qué se refiere Serrano cuando habla de Isla Blanca, se recomienda leer la página 25 de La Antártica y Otros Mitos, donde explica que los antiguos onas (los sélcnam eran sólo una tribu ona) creían en la existencia de los Jon: humanos de casta aristocrática dotados de facultades sobrenaturales y poseedores de los Misterios. «Fueron los Jon, magos sélcnam de la Tierra del Fuego, los que conservaron los secretos enseñados por Quenós y los que aun se inmortalizan embalsamándose dentro de los hielos del sur, para resucitar renovados en el más lejano futuro. Dicen también los sélcnarn, que es en el Sur, allá, en esa "Isla Blanca que está en el Cielo" donde moran los espíritus de sus antepasados, haciendo una vida libre de preocupaciones.»" ¿,Serán estos espíritus ancestrales Los Antiguos, mencionados por Lovecraft? Será la Antártica aquella Isla Blanca de la que hablaban las viejas leyendas onas?

    Serrano, quien fue uno de los primeros chilenos en conocer la región antártico, da cuenta de la relación entre ese lugar y la locura" Y señalamos, por nuestra parte, que el título de la inolvidable novela de Lovecraft, En las Montañas de la Locura no se debe a un capricho o a una ocurrencia ingeniosa para llamar la atención de algunos lectores afiebrados. Serrano dirá que la única vía para comprender esta realidad súrica, o mejor, para salvarse de la locura que allí acecha, es el Sueño. Y el mundo de los sueños es un elemento clásico de la narrativa de H. P. Lovecraft.

    La inquietante posibilidad de que exista una entidad no humana en la Antártica, se registra también en la páginas del texto del autor chileno. El sincronismo entre estos dos escritores nos deja asombra, sobre todo porque Miguel Serrano desconocía la obra de Lovecraft cuando escribió La Antártica y otros Mitos. Citemos, entonces, a Serrano, quien con su arte nos recuerda a los viejos alquimistas: «Sin embargo, en ese continente del reposo y de la muerte alguien vive. Un prisionero se agita, teniendo por medio habitable el fuego ardiente y eterno. » Esta idea de Serrano se plasma también en otro texto del mismo autor: Quien llama en los Hielos. He aquí un párrafo de belleza terrible: «Yo he visto a ese ser, a ese Ángel negro: ahí, en su recinto del Polo Sur. Es en una inmensa cavidad oscura donde reside... Espacios enormes, sin límites, livianos y deprimentes a la vez, que se extienden, con seguridad, por el interior psíquico de la tierra, debajo de los hielos eternos. Y así se mueve el Zinoc... Asciende o desciende, hasta el extremo de esa cavidad y, desde ahí, se arroja a una velocidad vertiginosa en demanda de su otro extremo, de su final inalcanzable. Toda la eternidad lo ha pasado en este esfuerzo. cayendo de cabeza, tratando de alcanzar el lugar antipódico del que ha sido proscrito en el comienzo mismo de la creación. El norte es su sueño, su anhelar profundo y su mayor sufrimiento. » Lovecraft, por su parte, en su novela escribirá algo revelador: «Se fundaron nuevas ciudades terrestres. las más importantes de ellas en el Antártico, ya que aquella región. escenario de su llegada, era sagrada. A partir de entonces, el Antártico fue como antes el centro de la civilización de los Antiguos, y todas las ciudades construidas allí por la prole de Cthulhu fueron destruidas . »

    Más adelante, el narrador de la novela de Lovecraft indicará que los mapas encontrados en la vieja ciudad polar muestran que las ciudades de los Antiguos en la época pliocénica se hallaban en su totalidad Por debajo del paralelo 50 de latitud sur .21 Estas referencias de ambos autores son fundamentales, porque nos indican la oposición simbólica entre Polo Norte (o la mítica Hiperbórea) y Polo Sur , sede de los Antiguos. Esta oposición no responde solamente a una diferencia de carácter geográfico, sino que, ante todo, a diferencias espirituales. En efecto, el Polo Norte es el polo positivo -en términos cristianos, el Bien- y el Polo Sur -desde la misma perspectiva, el Mal-. Sin embargo, estos opuestos, conforme a los principios de la filosofía maniquea, se complementan. Ambos polos mantienen el Orden en la Tierra, regulan el buen funcionamiento energético de nuestro mundo. La única posible diferencia dice relación con el tipo de energía que irradian dichos lugares, pues en verdad son centros energéticos. Este conocimiento que se expresa a través de la literatura moderna (Lovecraft y Serrano), que diferencia los centros volitivos terrestres, concuerda punto por punto con el pensamiento antigiío o tradicional que enseñaron los maestros indoeuropeos, para quienes las palabras que nombran a los distintos lugares sagrados son: Cielo, Tierra o Mundo Medio e Infierno.

    El Cielo, para ellos, es la morada de los héroes, aquellos que vivieron la vida tal como se debe, y corresponde a Hiperbórea o nuestro Polo Norte; la Tierra es el lugar habitado o terreno de expediciones y viajes, ellos la identificaban con Asia y Europa. El Infierno, que era el lugar de los demonios -los Antiguos y los Shoggoths- parece no haber sido descrito y ubicado con tanto detalle y precisión por los antiguos sabios indoeuropeos. Este Infierno es para nosotros el Polo Sur.

    En Quien llama en los Hielos, Serrano relata un sueño, en el cual un misterioso ser le dice: «La inmortalidad se logra entre los hielos -me respondió- y se consigue helándose. No soy nadie, ni nada puedo hacer ahora. Tu gran combate será con el Ángel de Sombras.»" Serrano destaca sobre todo los mitos onas en sus conferencias sobre los Mitos de la Antártica, para proporcionarnos una clave para descifrar los escondidos arcanos: «Fue Quenós quien empezó a crear la tierra, de arriba abajo. Pero antes, con arcilla blanca modeló a los Hohuen, seres gigantescos y trasparentes como ángeles. Apenas creados, los Hohuen comenzaron a luchar entre ellos. Sin embargo, no podían morir. » He aquí los mismos rasgos arquetfpicos de los Antiguos lovecraftianos: gran tamaño, poderosos, belicosos, no-humanos e inmortales. La mitología ona señala que los Hohuen (nuestros Antiguos) fueron creados con hielo. Esto, en verdad, señala su origen geográfico: la Antártica.

    Para finalizar, la novela de Miguel Serrano aporta un dato que es, quizás, el hilo que nos permite unir a los tres autores; a saber: la relación del blanco con el continente helado. El color en este caso no sólo es expresión de los hielos, sino de aspectos inmateriales y filosóficos. Cortázar, como ya fue escrito, siguiendo en esto a Sidney Kaplan, verá en estos principios el fundamento del racismo de Poe: «La oposición del negro como signo negativo y del blanco como una fuerza que lucha con él y en último término.» Y a propósito de racismo, debemos señalar aquí un hecho que no deja de intrigarnos: Poe y Lovecraft sustentaron una filosofía racista, y Miguel Serrano, sustenta hoy esta misma filosofía. Recuerde el lector que no hay casualidad, sino causalidad misteriosa.

    Pero citaremos al propio Serrano respecto la vinculación entre los colores y la Antártica: «Existe además una relación entre el color y el polo. Los pájaros negros tienden a desaparecer de estos mares y les es muy difícil alcanzar las latitudes extremas de la Antártica. En cambio, las aves de plumaje blanco soportan el frío mucho mejor.»" Curioso, Lovecraft también nos habla de este otro vínculo entre pájaros y color. En su bello poema Antarktos, leemos:

    En lo hondo de mi sueño el gran pájaro susurraba extrañamente hablándome del cono negro de los desiertos polares., Que se alza lúgubre y solitario sobre el casquete glaciar.

    Azotado y desfigursdo por los eones de frenéticas tormentas.

    Allí no palpita ninguna forma de vida terrestre: Sólo pálidas auroras y soles mortecinos Brillan sobre ese peñón horadado, cuyo origen primitivo Intentan adivinar a oscuras los Ancianos.
    Si los hombres lo vieran, se preguntarían simplemente Que raro capricho de la Naturaleza contemplan-. Pero el pájaro me ha hablado de partes más vastas Que meditan ocultas bajo la espesa mortaja de hielo. ¡Dios ayude al soñador-cuyas locas visiones le muestren Esos ojos muertos engastados en abismos de cristal!

    Y ya que hemos mencionado a Lovecraft, ha llegado el momento de adentramos en sus símbolos y sus mitos."'


    Fuente:
    Revista "Ciudad de los Césares"
    Categoría: Extraterrestres, enigmas y misterios | Ha añadido: JavierOrozco (2011-Jul-09)
    Visiones: 356 | Comentarios: 2 | Ranking: 4.0/2
    Total de comentarios: 2
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    1 juluz   (2012-Jul-09 10:30 PM)
    ahi algo q no comprendo muy bien sobre la raza....de donde entonces se originaron las persdonas de raza oscura y los morenos??

    0   Spam
    2 JavierOrozco   (2012-Jul-14 10:38 AM)
    Aquí está un tema relacionado: http://tdld.org/publ....-1-0-61

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    Tiene el toque de antigüedad y nobleza que hacen de este escudo algo muy original. La corona representa la realeza, el cuervo a Enki y en heráldica esta ave representa a un guardián, un protector y encima este cuervo sostiene una espada con la que va a proteger a los suyos. Los dos leones de Isis, en heráldica representan valor y esfuerzo de los caballeros que han ejecutado alguna atrevida empresa, valiéndose más de la astucia que de la fuerza. En este caso son dos leones rampantes y tenantes que sostienen el escudo cuartelado con los sigils de la Corona, o los símbolos de los seres de mayor jerarquía que poseemos, los Dioses. Al centro figura el símbolo del orígen de la sabiduría hiperbórea. El lambrequín está tirado para atrás y tiene una coloración distinta y polarizada (rojo y azul) y rematamos a esta obra con nuestro grito de guerra que dice: "La decisión de ser un dios es tuya".

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