Los anarquistas, sea que participen de la línea anarco-sindicalista, como de la anarco-individualista, no pertenecieron a la sinarquía, ni fueron manejados por el gobierno universal, por cuanto su idea es opuesta al marxismo-bolchevique. La corriente anarquista, no obedeció jamás las directivas de Moscú, ni de París, Amsterdam, Zurich y ya mas cercano a nuestro tiempo, de Tel Aviv o de alguna otra de las capitales de la Sinarquía Universal.
Los anarquistas que combatieron en la guerra civil española (1936-39), fueron casualmente fusilado en masa, por ordenes de los comunistas rusos, por cuanto el anarquismo no obedecía la conducción del marxismo soviético. Debemos tener presente que incluso los rusos o polacos de religión hebrea que no pertenecían al marxismo bolchevique, no eran sinárquicos, pues no obedecían a ningún plan de dominación universal.
En definitiva, los anarquistas, no constituyeron grupos sinárquicos sionistas, como lo fueron y lo son en la actualidad, los hebreos de ideología marxista bolchevique que eran y lo siguen siendo, obedientes a Sión, a través de las directivas sinárquicas que tanto pueden provenir de las camarillas capitalistas sionistas de París, Londres, Amsterdam, Oslo, Washington o Moscú.
Esto conviene dejarlo perfectamente bien aclarado, a los fines de no confundir las líneas ideológicas del anarquismo o del marxismo sionista bolchevique. Los anarquistas plantean otro tipo de gobierno mundial y otras estructuras socio-políticas, distintas de la comunista sinárquica.
El capitalismo estatista ruso, se encuentra dirigido por la Sinarquía Sionista en el llamado Gobierno Universal. De allí surgen las diferencias que en páginas anteriores habíamos hecho resaltar entre los excluyentes y sectarios hebreos bolcheviques y los anarco-individualistas de Buenos Aires entre los años 1900-1925.
Ciertas fracciones del socialismo de la ciudad de Buenos Aires, por esos mismos años de 1900-1925, tampoco recibían órdenes de Moscú o del gobierno sinárquico universal, porque fueron agrupaciones nacionales, desprovistas de todo sentido sectario, fanático, mesiánico o excluyente. Esos grupos se integraron con españoles, italianos y unos pocos criollos argentinos y algún judío, desprovisto de toda ideología sionista sinárquica.
Ésa es la razón por la cual, esos grupos socialistas nacionales, diremos así, se oponían a todo intento de penetración imperialista a través del idish, de las minorías pseudo-raciales, del fanatismo o de la exclusión biológica y cultural, como hemos explicado en páginas anteriores, que trataban de concretar las fuerzas sionistas bolcheviques al servicio de los intereses del gobierno universal.
En el territorio ruso este fenómeno social tuvo extraordinaria importancia, pues sus mentores fueron realmente fanáticos, mesiánicos e intransigentes. Esta compenetración entre el marxismo y la fe hebrea comenzó en Rusia por los años 1880 y se mantuvo con caracteres notables hasta 1932 aproximadamente. El marxismo fue para ellos como una religión más, agregada a sus ritos y creencias, por cuanto Carlos Marx, tampoco pudo escapar a su mesianismo filosófico.
El capitalismo europeo, especialmente el británico y el alemán en manos de la Sinarquía, llevaban a Lenín en un tren blindado, para que dirigiera las operaciones revolucionarias en Rusia. En dicho tren, el vagón que transportaba a Ulianoff-Zedernbaum, nombre verdadero de Lenín, que profesaba la fe mosaica, iba sellado, para evitar cualquier interferencia. Ulianoff pertenecía a una logia masónica secreta de Suiza, que trabajaba desde fines del siglo XIX, para el Gobierno Universal.
León Trotsky, llamado en realidad Bronstein, era también de religión hebrea. Durante la revolución bolchevique en Rusia, de los 457 jefes que desatan el terror en dicho país, la cantidad de 422 son de fe mosaica y sólo 35 no pertenecen a dicha creencia religiosa. El porcentaje es por demás elocuente.
El dirigente sionista Marcus Kohen, escribía en el periódico "Der Kommunist" que se editaba en la ciudad rusa de Charkov, el día 12 de abril de 1919 que: "... Puede decirse sin exageración que la gran revolución social rusa ha sido obra de los judíos y que éstos, no solo han dirigido el movimiento, sino que han ayudado a la causa de los soviets...".
En otro diario sionista de la época también se lee: "... la revolución rusa es una revolución judía, una crisis en la historia del judaismo. Es una revolución judía, porque Rusia es el refugio de la mitad de los judíos del mundo entero...". Recordemos como en el año 1917, el 57 por ciento de la composición del gobierno ruso está en manos sionistas.
Fueron jerarcas del gobierno sinárquico bolchevique, entre muchos otros, los siguientes: Lenín, Kerensky, Rodzianko, Naklamkes, Stievklow, Apfelbaum, Fürstenberg, Gourevitch, etc. y ya más cercanos a nuestros tiempos, los dirigentes José Stalin, cuyo patronímico era en realidad Djugasvili, Breznev, Kaganovich, Kruschev, etc. Así también fueron judíos sionistas, los ideólogos Carlos Marx, luego convertido al protestantismo, Hegel, Engels, Fromm, Freud, etc.
Estrabón de Amasia dijo hace aproximadamente 2.000 años: "... Es difícil encontrar un sitio en el mundo donde habiten judíos que no concluya por caer bajo su dominio...". El romano Cicerón en su oración llamada "Pro-Flacco", refiriéndose a los judíos, tan numerosos en el imperio romano manifestaba: "... Cómo se ayudan entre ellos y cómo son poderosos en las asambleas, por su unidad...". Explicando el universalismo de los sionistas, el autor Bonsirven, dice: "... Un pueblo de Dios, un pueblo celosamente separado por las otras naciones que son idólatras y corrompidos. Que no conoce enemigos entre los hombres de su misma sangre. Esta constitución que las exigencias de la época hacen particularista, está dispuesta para abrirse a un universalismo sin límites: Un solo Dios y un solo pueblo". Desgraciadamente ese Dios es el de ellos y no otro, es Yavé y ese pueblo elegido, incorrupto, es el pueblo hebreo.
Este universalismo israelita se abre paso cada vez con más conciencia en la prédica de sus profetas. Un reino universal que llegará con la expansión de Israel, con la sinarquía sionista, a través del marxismo bolchevique y del capitalismo internacional, en las grandes empresas multinacionales. El propio Ernesto Guevara comprendió, demasiado tarde, la magnitud del problema, con sus pinzas de Washington y Moscú; por ello salió a combatirlo, cuando ya habían resuelto liquidarlo en Bolivia. La presencia de Guevara en Cuba, comprometía las relaciones de Fidel Castro con la sinarquía bolchevique.
Después de las lentas e insignificantes migraciones judías en el Río de la Plata, acaecidas en los siglos XVIII y XIX, se produce una entrada masiva de inmigrantes rumanos, polacos, húngaros y alemanes de religión mosaica, entre los años 1945 a 1954. Son los tiempos que le siguen a la Segunda Guerra Mundial y esa inmigración, penetra a la Argentina sin documentación y en complicidad con los gobiernos de turno.
En la década del sesenta, también ingresan al país nutridos contingentes de fe judía. Asi llegan a concretar en los últimos treinta años, una población de aproximadamente 2.500.000 personas, lo que equivale a un diez por ciento de la población total de la República Argentina. En ese breve tiempo, han logrado centralizar gran parte del poder económico, ciertas profesiones universitarias y un gran dominio por vía directa o indirecta del poder político.
El sionismo, mediante maniobras, estrategias y apoyo de adentro y de afuera, logró en poco más de treinta años, lo que italianos, españoles, árabes, alemanes, franceses o polacos, no pudieron realizar en mucho más espacio de tiempo. Este copamiento meteórico de la riqueza nacional por el sionismo, se debió a las siguientes prácticas desleales:
| Quiebras fraudulentas | Evasión fiscal |
| Contrabando de oro | Comercio insensible |
| Vaciamiento de empresas | Usura |
| Mercado negro | Deterioro del signo monetario |
De este sencillo pero real análisis, advertimos que han logrado copar en cierta medida el poder económico y como este grupo de autosegregados lentamente absorbe carreras profesionales como psicología, farmacia, filosofía, ciencia de la información, medicina, etc., proliferando asimismo libros, conferencias, obras de teatro, revistas y filmes cinematográficos de evidente carácter segregativo y de neta propaganda sionista. Ejemplo de ello lo configura la película llamada Los Gauchos Judíos, filmada en Campo de Mayo, que no resiste a la menor crítica.
El gaucho es un tipo étnico, social y cultural exclusivamente argentino, nacional, como los cosacos del Jubán en Rusia, los Berberiscos árabes, los llaneros de Venezuela o los propios vaqueros norteamericanos. Sería la paradoja de que los gauchos coman arenques, se vistan de frac o smoking y viajen en lujosos vagones ferroviarios, en vez de comer asados, charqui, zapallo, locro y vestirse de bombachas y botas, para cabalgar días enteros en sus caballos criollos. Estos golpes bajos a nuestra grandeza histórica y tradicional, se realizan con gran aparato publicitario, porque llevan las consignas de destruir al Ser Nacional de los Argentinos.
Estos ataques directos crean bases de sustentación, para luego transformarlas en polémicas y adjudicarse derechos inexistentes o arbitrarios, que más tarde se convierten en argumentos para justificarse en su dominación.
El hebreo que se autosegrega, manda a sus hijos a Israel a hacer el servicio militar, cuando son nacidos en la Argentina y que ejercen sus profesiones o envían el fruto del sacrificio argentino a Tel Aviv, París, Zurich o Amsterdam. Tanto los argentinos como los propios judíos no-segregados, no pueden precisar con exactitud la manera en que la cúpula sionista maneja a los judíos, colocándolos en las más contradictorias posiciones, desde un extremo en que son banqueros, financistas, industriales o comerciantes obedientes a su política o en el otro extremo, se mueven en posiciones diametralmente opuestas. El común denominador de estas controvertidas situaciones es el mismo: poner en peligro a la Argentina, nación jóven y fuerte que no odia a ningún pueblo de la Tierra y que solo ansía su grandeza y felicidad.
La destrucción del hombre y de la sociedad argentina, se lleva a cabo por medio de la aplicación inteligente y contínua de una seria de pautas políticas, sociales, económicas y culturales que en estos últimos años de la década del setenta, podemos detectarla con extrema facilidad en todos sus niveles de aplicación, a partir de factores de poder y de presión que permiten a las fuerzas del Gobierno Universal la desnacionalización y agotamiento del pueblo argentino. En un breve síntesis, exponemos las pautas que están destruyendo el Ser Nacional:
| Despersonalización | Cultura capitalista |
| Masificación | Dios - Oro, Becerro de Oro |
| Explotación | Ganar mucho y como sea |
| Anti-cultura | Gastar en exceso |
| Chabacanería | Ambición desmedida |
| Ignorancia | Irresponsabilidad |
| Atraso en todo sentido | El ahorro no tiene valor |
| Desprecio por el Hombre | Velocidad en los negocios |
| Pan y Circo | Impuestos voraces |
| Sexo indiscriminado | Papeleo y burocracia totalmente insensible |
| Droga | Inflación galopante |
| Represión | Destrucción de la familia y de la amistad |
| Estado totalitario | Hacernos creer, o por lo menos convencernos, de que somos un país pluriracial y pluri-cultural |
| Sociedades esclavas | Destrucción de la autoridad |
| Producción masiva | Sociedad desjerarquizada |
| Consumo masivo | |
| Huelgas y paros | |
| Odio entre todos | |
| Falso sentido de amor | |
| Indolencia y haraganería |

IMPERIALISMO IDEOLÓGICO
COLONIAJE CULTURAL â | La tenaza aprieta inteligentemente al pueblo argentino, con dos estrategias terribles y queda la Sinarquía dueña absoluta de las fuerzas culturales, ético morales, económicas, financieras, políticas y sociales, de la Nación. | |
| ß PUEBLO | |
á IMPERIALISMO ECONÓMICO Y FINANCIERO. COLONIAJE EN EL MANEJO DE LA RIQUEZA NACIONAL. DESNACIONALIZACIÓN DE LA BANCA, LA INDUSTRIA, EL COMERCIO Y LA PRODUCCIÓN AGROPECUARIA. |
10 - 3 LAVADO DE CEREBRO E INYECCIÓN DE HOMBRE NUEVO, APTO PARA LA PENETRACIÓN SINÁRQUICA

10 - 4 INYECCIÓN DE CONSIGNAS CASTRADORAS
Al Hombre Argentino, con el cerebro lavado por la planificación sinárquica que lo deja apto para su manejo y adiestramiento, se le inyectan consignas despersonalizantes y masificadoras, para lograr su total castramiento y docilidad. El grupo humano argentino queda entonces inerte y de manera total insectivado; el Gobierno Universal se ha apropiado de su inteligencia, de su cultura y de su riqueza. Sintéticamente expondremos algunas de las consignas y políticas empleadas por la Sinarquía que martillean a diario el proceso mental de los argentinos:
| Todo se va a arreglar | Grupo de Trabajo | |
| Revolución en paz | Este partido lo jugamos todos | |
| Pluripartidismo | Metele nomás que vas bien | |
| Unidad nacional | Trabaja mucho | |
| Convivencia pacífica | No ahorrés, para qué? | |
| Diálogo constructivo | Gastá dinero | |
| Opio psíquico | No te metás | |
| Idiotez, horóscopos | Quedate piola | |
| Brujos, escepticismo | Pasala bien, que apuro tenés | |
| Mucho circo | Somos ricos, somos potencia | |
| Festivales | Milonga, irresponsabilidad | |
| Mundial "78" | Quiniela, prode, carreras | |
| Gran acuerdo Nacional | Monte, pase inglés | |
| Todos somos hermanos | Futbol, box,... dale nomás | |
| Erradicar la violencia | Boliches de moda | |
| Subversión apátrida | El ruido, las drogas | |
| Con el mínimo esfuerzo | Televisión, super-héroes | |
| Nadie progresó ahorrando | Cinematógrafo decadente | |
| Tené paciencia | La integración | |
| Esperá un poco | El universalismo | |
| Gobierno popular | El altar de la Patria | |
| Hombre nuevo | Pantalones, remeras, poleras, maxi y mini vestidos | |
| Argentina Potencia | Moda banana | |
| Qué lindo es ser argentino | La institucionalización | |
| Unidad Democrática | Democracia y Lbertad | |
| Que Trabaje otro | Multisectorial | |
| Minimas coincidencias | ||
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